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DESDE ESTA ESQUINA..LOS CHOCOLATES.

DESDE ESTA ESQUINA..LOS CHOCOLATES.

DESDE ESTA ESQUINA.

MELITON GUEVARA CASTILLO.

14-11-2017.

 

LOS CHOCOLATES.

 

Hace unos días Ariel López Talamantes, un marino, fue nombrado Director de Tránsito en la capital tamaulipeca. Fue tanta la sorpresa, que poco falto para que apareciera el meme sobre el tráfico vial y el tráfico marítimo. En fin, el nuevo jefe de transito de inmediato dio a conocer su propósito de “limpiar” la imagen que tienen los tránsitos. Pero ahora, todo indica, toma al toro por los cuernos: va a detener a los autos “chocolates”.

 

Los operativos de transito son, en primera instancia, los que hacen los fines de semana para castigar a los que, van a fiestas y toman copas de más (o cheves, para el caso es lo mismo); hay otros operativos: los tránsitos que cubren diversas calles, en ocasiones hasta medio escondidos, para pescar a correlones. Ahora, ya sobre aviso no hay engaño: van sobre los autos chocolates, afirman, que no tengan “papeles”.

 

NECESIDAD ESENCIAL.

He vivido 54 años en Victoria, se –conozco- como ha crecido, como dejo de ser la ciudad amable y limpia, para convertirse en una ciudad en donde, ahora, por todos lados hay carros. El crecimiento urbano que antes era mínimo, que requería solo a los camiones azules, los rojos y amarillos, paso a infinidad de rutas de micros y, además, de muchos carros: y buena parte son, efectivamente, chocolates.

 

¿Por qué hay carros chocolates? Hay dos respuestas: 1) La necesidad de las personas por ir de un lugar a otro; y, 2) Por la corrupción de las aduanas, porque, todos entendemos, son chocolates, porque no son parte del parque nacional, no pagan tenencia, no traen placas… y a veces ni siquiera licencia de manejar. Se agrega, además, que buena parte de los accidentes entre coche, son chocolates… y ahí los dejan, no hay responsables.

 

TOLERANCIA OFICIAL.

Es tan válido el argumento de que los coches son una necesidad, si no básica, si para el trabajo, el traslado. Recordamos que, hace tiempo, fue tan inmenso el número de vehículos chocolates que, ante la presión social, se permitió una regularización; y en otros casos, se permitió tener, vehículos chocolates, para el trabajo de campo, es decir, camionetas. Pero, en fin, de eso hace ya buen tiempo, varios años.

 

En la práctica, casi de manera oficial, se ha permitido, tolerado, la presencia de los carros chocolates. Por eso, de manera abierta, observamos en las calles de las distintas ciudades vehículos americanos: unos con placas, efectivamente de Texas como apunta el jefe de tránsito, y otros de organizaciones que ofrecen hacer gestiones para nacionalizar. Negocio redondo, se entiende, para unos y otros.

 

QUE TENGAN PAPELES.

Lllama la atención la expresión que utiliza el jefe Lopez Talamantes: “que tengan papeles”. El papel principal de un carro es la factura, que acredita la propiedad; otro, es la tenencia, valida su registro ante la autoridad estatal y, obvio, la licencia de manejar. En el caso de los chocolates, se entiende que pueden tener “titulo” de propiedad, permiso de internamiento o de nacionalización. ¿Si tienen estos papeles todo estará correcto?

 

Se entiende, o se piensa, que algunos son robados. Se compra en el otro lado, a precio barato, pero pasando el puente el dueño lo reporta como robado para cobrar la póliza del seguro. Es una experiencia que más de uno ha platicado… Y es que, si no trae papeles, es obvio que por eso son “chocolates”. Es necesario que Ariel López Talamantes precise: ¿Qué tipo de papeles deben portar los carros chocolates?

 

IMAGEN DEL TRANSITO.

Respecto a la imagen del tránsito, esa que quiere cambiar el nuevo jefe, es necesario precisar contextos: 1) La imagen es de corrupción, piden “mordida”, o preguntan –me han platicado-, “¿Cómo nos arreglamos”?; 2) En Victoria, es la otra percepción, todos somos influyentes y cuando nos detiene un agente vial, de inmediato buscamos “charolear” e, incluso, hay los que amenazar con correrlo. ¿Quién tiene que cambiar?

 

 

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