Дървен материал от www.emsien3.com

The best bookmaker bet365

The best bookmaker bet365

Menu

Peña Nieto ratifica a Raymundo Collins como titular de la SSP-CDMX

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El presidente Enrique Peña Nieto dio su visto bueno para que a partir de este día Raymundo Collins Flores se desempeñe como titular de la Secretaría de Seguridad Pública del gobierno capitalino, en sustitución de Hiram Almeida.

Así lo dio a conocer el propio jefe de Gobierno de la capital del país, José Ramón Amieva, en su cuenta de Twitter.

“El Presidente de la República, Enrique Peña Nieto (@EPN), aprobó el nombramiento de @RaymundoCollins como titular de la @SSP_CDMX. Estoy seguro de que su experiencia y dedicación se traducirán en mayor seguridad y tranquilidad para quienes viven y transitan en la #CDMX”, publicó.

El hasta ayer titular del Instituto de Vivienda del gobierno capitalino también se ocupó de difundir la ratificación presidencial de su nombramiento.

En su muro de Facebook escribió: “Buenas noches, les comento que estaba propuesto por el DR. José Ramón Amieva, jefe de Gobierno de la CDMX, para ocupar la Secretaría de Seguridad Pública de la CDMX, una secretaría compleja con más de 80 mil elementos en diversas áreas.

“Hace unas horas el Sr. Presidente Enrique Peña Nieto acaba de designarme al frente de esta corporación, por lo cual espero poder servir a mi país, a mi ciudad y a todos ustedes, muchas gracias por su apoyo”.

Quien no vio con buenos ojos la designación de Collins fue la futura jefa de Gobierno, la morenista Claudia Sheinbaum. En declaraciones a la prensa dijo que respeta la decisión de Amieva, pero que se meterá en eso, que ella se hará cargo de ese asunto en diciembre próximo, cuando asuma las riendas de la administración pública capitalina.

Historial de abusos

Collins Flores conoce las entrañas de la SSP. Fue subsecretario de la institución en la época en que Marcelo Ebrard llevaba las riendas de la dependencia, en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Durante su paso por la policía capitalina no dejó buenas cuentas. En 2002 fue involucrado por elementos policiacos por tener vínculos en asuntos de narcotráfico, secuestro, abusos de autoridad y privación ilegal de la libertad.

Incluso, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) inició tres quejas en su contra: la 122/02 /CUAUH/D3590, por negativa al derecho de petición y ejercicio indebido del servicio público; la 121/02/CUAUH/D4547, por tortura y ejercicio indebido del servicio público, y la 122/02/ CUAUH/D6138, por ejercicio indebido del servicio público.

Además, fue el principal ejecutor del desalojo de un predio en Amalacachico, en la delegación Xochimilco del Distrito Federal, el 4 de octubre de 2002. Esta acción dejó un saldo de 26 personas detenidas y al menos 30 lesionadas, entre ellas 10 policías.

Collins también fue el encargado de crear al Grupo Sagitario, conformado por elementos vestidos de civil que enfocaron sus baterías al combate de narcomenudeo. Al mando policiaco se le encontró equipo para intervenir llamadas y armas no autorizadas.

Con el desprestigio a cuestas, tuvo que abandonar el cargo en abril de 2003. Su lugar fue ocupado por el abogado Gabriel Regino.

Luego de permanecer en la banca, Ebrard lo revivió políticamente cuando llegó a la jefatura de Gobierno en 2006. Lo mandó a la Central de Abasto, donde también cosechó acusaciones por supuestos malos manejos, aunque se aventó el sexenio.

A pesar de sus antecedentes, el sucesor de Ebrard, Miguel Ángel Mancera, lo adoptó y lo mantuvo –una parte de su mandato– a cargo del mayor centro mayorista de víveres de Latinoamérica. Luego lo mandó al Invi, donde se mantuvo hasta ayer.

Leer más ...

El fiasco de “El Bronco” y del PRI en Nuevo León

MONTERREY, NL. (Proceso).- – Luego del triunfo arrollador de la coalición Juntos Haremos Historia y su candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, en la entidad los partidos políticos quedaron tan desfigurados que deberán reconfigurarse.

El PRI se desfondó y sólo obtuvo dos de las 26 diputaciones locales; el PAN logró mayoría en el Congreso estatal y, aun cuando conservó Monterrey y Guadalupe, dos de los municipios más poblados, perdió el de San Pedro, que ahora tendrá un alcalde independiente.

Pero la mayor decepción fue Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, quien durante los tres debates organizados por el Instituto Nacional Electoral (INE) prácticamente fue ignorado por los demás candidatos presidenciales. 

El abandono al PRI y a su candidato fue premonitorio. José Antonio Meade cosechó la más baja votación en la entidad, lo mismo que El Bronco.

Los priistas sufrieron su derrota más dolorosa en Monterrey, donde Adrián de la Garza Santos buscaba su reelección como alcalde. Durante la gestión de Rodrigo Medina de la Cruz, quien hoy se encuentra autoexiliado y con dos vinculaciones a proceso por actos de corrupción, De la Garza fue titular de la Procuraduría General de Justicia.

El panista Felipe de Jesús Cantú Rodríguez, quien fue alcalde en el periodo 2000-2003, le arrebató el ayuntamiento; el candidato de Movimiento Ciudadano, Francisco Pato Zambrano, quedó en tercer lugar.

Otro bastión priista que ahora es panista es Guadalupe. Ahí, Pedro Garza se impuso a Cristina Díaz. Los votantes le pasaron la factura al alcalde saliente Francisco Cienfuegos, muy ligado a Medina e impulsor de las impopulares fotomultas de tránsito.

Los ayuntamientos de San Nicolás y Santa Catarina también quedaron en manos del PAN. En la primera localidad Zeferino Salgado le ganó a Verónica Cantú; en la segunda Virginia Daney Siller Tristán –quien renunció a Acción Nacional para buscar la candidatura– fue superada por Héctor Castillo.

Según el cómputo final, de los 51 municipios el PRI sólo ganó 20: 14 bajo el emblema tricolor y seis en alianza con el Partido Verde Ecologista de México. Los priistas lograron conservar sus bastiones de Apodaca y Escobedo, donde ganaron César Garza y Clara Luz Flores, quien se reeligió en el segundo municipio.

Y se le hizo al Peje en NL

Benjamín Clariond, coordinador de campaña de José Antonio Meade, candidato de Todos por México (coalición conformada por PRI-PVEM-Panal) en Nuevo León, desestimó el crecimiento de López Obrador. Los últimos días de las campañas declaró que en la recta final el PRI y su candidato presidencial ganarían la elección.

AMLO obtuvo en Nuevo León 748 mil 104 sufragios; el panista Anaya 703 mil 866; El Bronco 360 mil 50, y Meade 315 mil 379. La victoria del tabasqueño se replicó en Tamaulipas, Coahuila, Chihuahua, Sonora y Baja California.

Su posicionamiento es indiscutible en la región norte del país. En los comicios de 2006 y 2012, por ejemplo, en Nuevo León nunca pasó del tercer lugar, alejado de los punteros PRI y PAN.

Hoy, por el contrario, en el Congreso local los candidatos de Juntos Haremos Historia tendrán 11 diputaciones que, junto con las plurinominales, suman 14. La cifra, sin embargo, es engañosa, pues aunque a nivel federal hubo una alianza estratégica para que AMLO ganara, en el Congreso cada partido lleva su propia fracción.

Morena se quedará con ocho diputaciones; el Partido Encuentro Social con tres y el Partido del Trabajo con tres más uno. Este último es el escaño que el PT obtuvo en solitario y por la vía plurinominal con Guadalupe Rodríguez, esposa del dirigente nacional de ese partido, Alberto Anaya, investigada por presunto lavado de dinero.

Las diputaciones federales también le aportaron buenos números a Morena. De los 12 distritos en disputa se llevó seis, el PAN se agenció cinco y el PRI sólo uno.

Por lo que atañe a las alcaldías, Morena y sus aliados únicamente triunfaron en los municipios rurales de General Zaragoza, Vallecillo y Montemorelos, políticamente intrascendentes.

La gran sorpresa en la jornada de comicios fue la victoria del candidato independiente Miguel Treviño de Hoyos en San Pedro, donde el PAN había gobernado durante 30 años. Se impuso a Rebeca Clouthier, hija de Manuel de Jesús Clouthier del Rincón, que tomó la estafeta del aristócrata Mauricio Fernández.

Treviño de Hoyos es un activista que inició el mandato del Bronco como coordinador ejecutivo de la Oficina de la Gubernatura. Cuando surgieron las irregularidades, Treviño presentó su renuncia.

En cuanto a las senadurías, se presentó un fenómeno singular. El ganador fue Samuel García Sepúlveda, un abogado de 31 años que ha tenido una carrera meteórica en la política estatal. Primero se convirtió en diputado local y fue coordinador de la bancada de Movimiento Ciudadano (MC); luego se apropió de este partido y comenzó a preparar su candidatura para el Senado. Su campaña fue agresiva y efectiva. Como compañera de fórmula escogió a Indira Kempis, pero al final la relegó.

Como dueño de MC en Nuevo León, García Sepúlveda impulsó las candidaturas de sus amigos Luis Donaldo Colosio Riojas, hijo del fallecido candidato presidencial priista Luis Donaldo Colosio Murrieta, para candidato a diputado local, y el socio de éste, Agustín Basave Alanís, para una federal.

Durante las campañas, los tres se presentaron como un equipo que transformaría la política local. La estrategia le funcionó a García, pues ganó un escaño en el Senado y rompió el histórico bipartidismo. Colosio Riojas también se impuso en el distrito 4 local.

Basave Alanís no fue favorecido por el voto, pero llegará porque su protector lo posicionó como plurinominal. Asimismo, como tercer senador de Nuevo León ingresará el panista Víctor Fuentes.

Los candidatos de Morena, Álvaro Suárez y Judith Díaz, quedaron en tercera posición. Los priistas Jorge Mendoza y Martha de los Santos se hundieron hasta la cuarta posición.

El falso redentor

Jaime Rodríguez Calderón se presentó como el redentor. Decía que el milagro que consiguió en el 2015, al vencer en la gubernatura al PRI y el PAN, podía repetirlo como candidato presidencial.

Los diputados de esos dos partidos en Nuevo León pudieron detenerlo, pero recibieron instrucciones de sus dirigencias nacionales de que no intentaran bloquearlo. El propósito, según los dirigentes nacionales del PRI y PAN, era impulsarlo para que le restara votos a López Obrador.

El Bronco pidió licencia para ausentarse del 1 de enero al 1 de julio de 2018. Al día siguiente de la elección retomó el solio gubernamental, luego de su infructuosa campaña. Al final sólo obtuvo 2 millones 961 mil 732 sufragios, casi 10 veces menos que AMLO.

Pasadas las elecciones, se reintegró a la gubernatura y la prensa lo inquirió sobre los resultados adversos en la entidad. Respondió: “¿Qué tiene que sea mi estado? A la gente tal vez no le gustó que yo fuera candidato a la Presidencia”.

El único candidato independiente cercano al Bronco que ganó es Carlos Guevara, quien será alcalde de García, municipio donde el gobernador tiene su residencia y su centro de operaciones. Guevara era jefe de escoltas del Bronco.  

 

Leer más ...

René Juárez renuncia a dirigencia del PRI y admite: el cambio que se requiere es del tamaño de la derrota

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- René Juárez Cisneros se despidió de la dirigencia nacional del PRI en la que estuvo dos meses como relevo de Enrique Ochoa Reza.

El exgobernador de Guerrero cedió la estafeta a la secretaría general del Comité Ejecutivo Nacional, Claudia Ruiz Massieu, quien habrá de mantenerse al frente del partido hasta agosto del 2019, mientras se realizan los trabajos previos de reforma del PRI.

En un evento en el que los priístas mostraron una cara seria y triste, la nueva dirigente nacional priista anunció que llamará a sesionar esta misma semana al Comisión Política Permanente y luego al Consejo Político Nacional para iniciar el proceso de reformar democráticamente al PRI.

Indicó que en los próximos días se lanzará la convocatoria para la renovación del Comité Ejecutivo Nacional y se integrará una comisión nacional especial que organizará los trabajos de reformar al PRI.

Tanto Juárez Cisneros como Ruiz Massieu hicieron un llamado a la unidad y reconocieron que el partido debe cambiar luego de 72 años de existencia como Partido Revolucionario Institucional.

Juárez Cisneros asumió la dirigencia el 2 de mayo pasado, en plena crisis de la campaña presidencial del candidato José Antonio Meade y no logró la meta planteada de obtener 20 millones de votos o el 40% de la votación.

Al anunciar hoy su dimisión a la presidencia nacional del PRI, en compañía de los líderes de los sectores y estructura partidista, dio las gracias a todos los que tuvieron una responsabilidad en la campaña.

Dijo que asumirá la situación, pero adelantó que la coordinación la elegirán los propios legisladores.

Sostuvo que la renuncia es una decisión personal y anunció que Ruiz Massieu será la encargada de dirigir el PRI, junto con Rubén Moreira que será el secretario general.

En la conferencia ofrecida en las instalaciones del PRI, dijo que hizo todo a su alcance para ayudar a ganar en el 2017. “Soñé en la victoria”, dijo, pero reconoció que se ignoraron las transformaciones del país.

“Veo un PRI en el que se ha infiltrado la simulación, alejado de la militancia y al que unos cuantos quieren involucrar en una guerra intestina que solo daña” expresó Juárez Cisneros.

Antes de anunciar su renuncia para tomar la diputación, indicó que luchará por un partido donde las cúpulas no decidan.

Insistió al señalar que vendrá una etapa de reflexión con una participación mayoritaria y luego la elección de la nueva dirigencia.

En su mensaje Juárez Cisneros reconoció que el pasado 1 de julio el pueblo votó y decidió no darle el respaldo al PRI.

Manifestó que esta derrota y las anteriores los obliga a preguntarse cuál será el futuro del PRI, qué hicieron, qué dejaron de hacer, por qué no escucharon a la militancia que pidió y demandó la democracia, cómo devolverle a la gente el partido y aprender las lecciones de no cerrarse porque el PRI se ha transformado desde hace 72 años con “reformas cosméticas”.

Admitió que el PRI no escuchó las voces de cambio desde el 68, 88, 94, 2000, 2006 y el periodo actual. En ese sentido inquirió: “¿Cuál es la transformación real que requiere el partido?” Y se respondió que debe ser del tamaño de la derrota.

Señaló que la democracia interna es un camino viable para el PRI, pero tiene que ser desde las bases, desde la militancia.

“Tenemos que, con humildad, aprender que el país cambió en 2108. No es tiempo de repartir culpas, asumamos la responsabilidad que nos corresponde. La militancia no es responsable de la derrota” admitió tras exhortar a los priistas a mantenerse unidos y no caer en descalificaciones ni oportunismos.

Claudia Ruiz Massieu señaló por su parte que asumirá la dirigencia de manera responsable y anunció que llamará a iniciar el proceso de renovación del PRI.

Asimismo, que el PRI debe dar paso a una transición permanente, porque quedó atrás el partido del poder absoluto.

Leer más ...
Suscribirse a este canal RSS